sábado, 5 de agosto de 2017

Puerto de Vegarada - Peñas de Faro Este (2.079 m.) - Peñas de Faro (2.112 m.) - Pico Huevo (2.155 m.)


Espectacular y clásica ruta leonesa en el entorno del Puerto de Vegarada, recorriendo gran parte del valle de origen glaciar que da forma al Río Curueño y ascendiendo a dos cumbres míticas: Peñas de Faro y Pico Huevo.

Llegamos al Puerto de Vegarada y aparcamos el coche en las inmediaciones del antiguo mesón, un poco antes de llegar al límite con Asturias y donde el asfalto por la parte leonesa termina. Desde aquí, si miramos hacia el sur, son visibles nuestros objetivos del día.



La ruta elegida iba a completar las dos vías de ascenso más clásicas, una en el camino de ida y otra en el camino de vuelta. Ambas opciones no tienen demasiada pérdida y se dirigen hacia la base de las Peñas de Faro.

En primer lugar, siguiendo la carretera, llegaremos al límite con Asturias, donde tomaremos un desvío hacia la izquierda para adentrarnos en la senda de ida hacia las Peñas de Faro.


La primera parte de la ruta transcurre en ligero ascenso, pero nada de otro mundo, muy cómodo, fácil de seguir y siempre por sendero ganadero. En primer lugar, con abundante ganado en la zona, llegamos a los Charcos de Cochaína, una gran pradera de hoyos donde se acumulan pequeñas lagunas (en temporada de deshielo o fuertes lluvias).


Continuamos siempre paralelos a la valla que limita León y Asturias, por lo que la ruta no tiene demasiada pérdida. Vamos avanzando ganando altura y de manera cómoda.

Hacia la mitad del trayecto hacia las Peñas de Faro, tomamos un pequeño desvío a mano izquierda, con el fin de continuar por el límite, siempre tomando la valla como hito.


Tras continuar por el desvío y ganar algunos metros más, llegamos a la altura de la valla, donde debemos cruzarla. La valla termina en una zona de grandes rocas, por lo que allí nos dirigimos. Tras una pequeña trepada, superamos la valla y continuamos, ahora, por la parte leonesa.


Seguimos ascendiendo, ahora sin descanso, hasta llegar a la base de las Peñas de Faro. Ya casi aquí, encontramos un pequeño riachuelo que nace de entre las rocas. Podría ser el nacimiento del Río Curueño.



Desde aquí tenemos unas hermosas vistas de la Portina de Faro, que sería el siguiente paso al que debemos llegar. La ruta se empieza a poner pindia e íbamos a encontrarnos con el tramo más exigente de la ruta.

Iniciamos el ascenso hacia la Portina de Faro y empezamos a ver los primeros hitos. La ascensión no tiene dificultad ni pérdida, pues la portina siempre la tendremos visible.

Tras varios minutos de fuerte ascenso y sin descanso llegamos a la Portina de Faro, una brecha entre las Peñas de Faro y el Pico de la Quemaona. Las vistas que se nos abren hacia el sur son impresionantes, divisando el cordal hacia el Pico Morala, el valle que se dirige a Redipuertas, montañas y más montañas, etc. Un balcón excepcional a ambos lados!


Superada la Portina de Faro, iniciamos el ascenso a las Peñas de Faro, ya muy cercanas y visibles. La primera parte del ascenso es bastante exigente, siendo un terreno bastante descompuesto, por lo que extremamos las precauciones para no resbalar. Ya arriba, continuamos hacia la cima este de las Peñas de Faro.

Tras alguna pequeña trepada, llegamos a la cima de Peñas de Faro Este (2.079 m.), donde obtenemos una buena panorámica de lo que nos queda por recorrer... La cima principal de Peñas de Faro es perfectamente visible. Varios minutos, alguna que otra foto y continuamos, pues el objetivo ya estaba cerca!


Descendemos la cima este por la misma vía de ascenso y tomamos rumbo hacia la cima principal. Desde abajo ya es visible la cruz de las Peñas de Faro, por lo que la cumbre estaba cerca. Continuamos a lo largo de algún hito y vamos ganando metros rápidamente.


Tras varios minutos de ascenso, más cómodo que el anterior, llegamos a la cumbre principal de las Peñas de Faro (2.112 m.). Las vistas son similares, pero hemos ganado más altura que en la anterior cima. Podemos presenciar todas las montañas que nos rodean. Tenemos visión directa al cercano Pico Huevo, Pico Morala, Pico Jeje, Pico Nogales, Pico del Oso, toda la zona de San Isidro, el Pico Bodón, el Macizo de los Mampodres, la Sierra de Riaño, parte de la Montaña Palentina, los macizos occidental y central de Picos de Europa, el Pico Brañacaballo... Tomamos un rápido aperitivo, descansamos y disfrutamos del entorno debidamente y continuamos nuestra jornada!


Toca visitar el cercano Pico Huevo, siguiendo el cordal bien visible, muy cómodo y fácil, sin ninguna dificultad. Descendemos de la cima principal de las Peñas de Faro y nos dirigimos hacia el pequeño collado que separa las dos cumbres de hoy. A partir de aquí, ya sin pérdida, rumbo hacia el Pico Huevo.


Tras varios minutos, llegamos a la cima del Pico Huevo (2.155 m.). El ascenso es muy cómodo y las vistas son increíbles. El día acompaña, por lo que disfrutamos debidamente de la cumbre. Vistas muy parecidas a las que tenemos desde las Peñas de Faro.



Visitado el Pico Huevo, desandamos el cordal hasta el collado, donde tomaremos un desvío hacia la izquierda para continuar por la parte alta de las Peñas de Faro, rumbo hacia el oeste. El pequeño cordal es muy bonito y cómodo de seguir.


Vamos teniendo una vista del perfil de las Peñas de Faro muy bonito. Finalizado el cordal, giramos 180 grados a nuestra derecha para tomar uno de los múltiples senderos de ganado que hay. Por aquí, el descenso empieza a ser más pronunciado, a lo largo de la ladera de las Peñas de Faro.


Próximos a la zona rocosa de la ladera, fruto del desprendimiento de rocas, giramos hacia la izquierda y comenzamos un descenso, aún más pronunciado, hasta las inmediaciones del nacimiento del Río Curueño. El descenso es por zona herbosa y no tiene dificultad, aunque sí perdemos muchos metros en poco tiempo.



Ya en la base de las Peñas de Faro, elegimos otro camino para regresar, el que se dirige a lo largo del valle glaciar, visitando una pequeña cascada. Este camino se encuentra algo hitado en el tramo más cercano a las Peñas de Faro.

El descenso, que ahora se va completando muy cómodamente y sin grandes desniveles, avanza a lo largo de pequeños senderos de ganado. Hay que tener especial atención en no escoger el sendero equivocado, pues hay múltiples opciones, y no todas llegan al punto deseado.

Tras completar la mitad del descenso, nos desviamos a mano derecha para presenciar una cascada. Lástima que esté completamente seca! Es verano, época de grandes sequías y la cascada no nos ofrece ni un hilo de agua... Una pena... Regresamos al sendero nuevamente y continuamos nuestra marcha.



Ya va quedando menos y el sendero estrecho de ganado se va convirtiendo en un sendero mucho más ancho y claro. Tan sólo debemos de continuar hacia el norte, como lo vamos haciendo, rumbo al Puerto de Vegarada. Por el camino, podemos presenciar las ruinas de una trinchera o búnker de la antigua Guerra Civil Española.


Superamos la trinchera y ya tenemos muy visible el coche, hacia donde nos dirigimos. Cruzamos un pequeño riachuelo, varios metros más allá y llegamos al Puerto de Vegarada nuevamente, dando por concluida la jornada de hoy.

Ruta perfecta para un día perfecto. Un entorno de origen glaciar único, la ascensión a las Peñas de Faro y al Pico Huevo, dos cumbres emblemáticas de la zona, y buenos senderos para caminar. Entorno ideal para disfrutar de la nieve y de una jornada de montaña ideal! Excelentes vistas!

Tipo: Senderismo
Fecha: 4 de Agosto de 2017
Duración: 3 h. 11 min.
Dificultad: Moderado
Distancia: 9,16 km.
Circular: Sí
Desnivel acumulado: 599 m.
Altura mínima: 1.552 m.
Altura máxima: 2.154 m.

Wikiloc: http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=18991820


Salsaludos, abrazos y besines!

Rubén Álvarez