miércoles, 19 de julio de 2017

Picos de Europa - Cordiñanes de Valdeón - Refugio Diego Mella - Collado Jermoso - Las Colladinas - Horcada de Valcavao


Una vez más, le toca el turno a los Picos de Europa, protagonistas de esta hermosa travesía de dos días que nos regaló un fin de semana espectacular y difícil de olvidar. Dicha travesía, subir desde Cordiñanes de Valdeón hasta Collado Jermoso, atravesando a lo largo de la Rienda de Asotín, el Hayedo de Asotín, la Vega de Asotín, el Collado Solano, las Traviesas de Congosto y el Argayo Congosto. En el Collado Jermoso, visita a las cumbres Torre de Llaz (2.143 m.) y Torre Jermoso (2.113 m.), un espléndido atardecer sobre Peña Santa y el resto de cumbres del Macizo del Cornión y una estancia en el Refugio Diego Mella espectacular. Atención espléndida y unos servicios excepcionales! El regreso al día siguiente, a lo largo de las Colladinas, el Sedo de la Padierna, la Vega de Liordes, el Sedo de Remoña y Remoña, hasta llegar a la Horcada de Valcavao, donde dejamos el coche el primer día. Para dejar el coche en la Horcada de Valcavao y comenzar la ruta en Cordiñanes de Valdeón, contratamos los servicios de taxi de Rosana. Muy amable, maja, servicial y totalmente recomendable.

Picos de Europa - Cordiñanes de Valdeón - Refugio Diego Mella - Collado Jermoso

Si hay alguna ruta tan bonita como exigente en Picos de Europa, esta es la subida a Collado Jermoso desde Cordiñanes de Valdeón. Sin lugar a dudas, para mí, la ruta más completa para acceder a uno de los refugios clásicos de Picos de Europa, el Refugio Diego Mella o Refugio de Collado Jermoso, como popularmente es conocido. A disfrutar!

Llegamos a Cordiñanes de Valdeón, en taxi, junto a Rosana (100% recomendable contratar sus servicios de desplazamiento por la zona). Allí, a la altura de la fuente que hay al principio del pueblo, buscamos un lugar donde desayunar y reponer fuerzas para comenzar la jornada, antes de ponernos en ruta. Comenzamos al final del pueblo, en la parte alta, junto a un cartel informativo y un poste indicativo de la ruta a seguir. Justo después, tras una curva, un parking donde poder dejar los coches e iniciar la ascensión a Collado Jermoso.




Arrancamos la jornada ya en ascenso, quitando el frío de las primeras horas de la mañana. La ruta asciende sin problemas por una senda estrecha bien definida y sin dificultad. Superamos un primer desvío a la derecha para continuar hacia Collado Jermoso, rumbo a la primera parte importante de la ruta, la Rienda de Asotín.


Comenzamos a encontrar los primeros escalones y repechos, pues la ruta es exigente desde el principio! Algún zig-zag y ya divisamos la Rienda de Asotín. Parece imposible que la senda continue por aquí! Las vistas hacia Cordiñanes de Valdeón y hacia el valle comienzan a ser muy bonitas... A nuestra espalda, el Macizo del Cornión.


Pronto llegamos a la Rienda de Asotín, una senda tallada en la propia roca, algo expuesta, pero sin complicaciones. Vamos avanzando y ganando altura, aunque esta parte es un continuo sube y baja. No ganamos demasiado desnivel, pero la disfrutamos muchísimo. La Rienda de Asotín es de esas sendas que te sorprenden por todo. Mágica! A pesar de la belleza de la senda y del lugar, no confiarse, pues a nuestra izquierda tendremos una caída de muchos metros de desnivel... Prohibido hacer el tonto, sólo disfrutad el camino!


Superada la Rienda de Asotín, comenzamos a divisar la zona boscosa que comprende el Hayedo de Asotín. Parece increíble que es una zona tan escarpada y de grandes farallones rocosos y montañas, exista un lugar donde se pueda ver crecer un hayedo centenario.

El Hayedo de Asotín nos regala algo de sombra, pues la ruta no tiene zonas especialmente sombrías, salvo los lugares más encajonados o que el sol no coincida por la hora del día. El hayedo tiene ejemplares centenarios y lo atraviesa una senda preciosa, siempre en ascenso, aunque éste no sea muy pronunciado. Tiempo para reponer fuerzas e hidratarse, que es fundamental. Mientras, preciosas vistas hacia el Macizo del Cornión, donde ya tenemos unas vistas impresionantes. Llaman la atención Peña Santa y Torre Bermeja, espectaculares!


Continuamos nuestra ruta, siempre bien señalizada, marcada con hitos y señales que no dejan lugar a dudas. El hayedo da paso, siguiendo la Riega de Asotín, a la Vega de Asotín, una gran pradera en el corazón de Picos de Europa. A nuestra derecha, la Torre del Friero asoma imponente, con la canal estrecha, de más de 1.000 metros de desnivel y tan típica y conocida mundialmente en escalada invernal. Seguimos teniendo unas vistas excepcionales a nuestra espalda, perfecta disculpa para girarse y comprobar que seguimos todos a buen ritmo! En la Vega de Asotín tenemos dos opciones para continuar hacia Collado Jermoso: la primera y más cómoda, ascender hacia el Collado Solano; la segunda, remontar la Canal Honda, más directa, pero más pedregosa, pindia y peligrosa, ya que avanzar es tarea complicada por la gran cantidad de piedras que hay. Obviamente, a pesar de rodear y hacer algo más larga la ruta, elegimos ascender la canal ancha hacia el Collado Solano, tomando un desvío perfectamente señalizado.




Comenzamos a ascender hacia el Collado Solano. Sin duda, esta parte iba a ser la primera zona exigente de la ruta, pues se trata de una canal que salva un buen desnivel en pocos metros. El acceso es cómodo, la senda está clara y muy bien señalizada, pero es un tramo duro y exigente. Poco a poco vamos subiendo, a buen ritmo. En algo más de media hora estamos arriba, en el Collado Solano!



El Collado Solano es un balcón excepcional hacia el macizo occidental de Picos de Europa. Sus principales cumbres ya son visibles, por lo que aprovechamos para comer algo y descansar, con la mirada puesta en la imponente Peña Santa, la cumbre de mayor altitud del Macizo del Cornión. Momento perfecto, algo de comida, bebida, unas vistas increíbles y una compañía inmejorable!


Tras superar la primera parte de la exigente ruta, continuamos hacia las Traviesas de Congosto, por una senda cómoda y muy bien definida. Delante de nosotros, la Torre del Friero, visible durante gran parte del recorrido, por su cercanía. Esta parte de la ruta tampoco salva tanto desnivel, pero avanza en ligero ascenso. Poco a poco vamos ganando metros, con la precaución de avanzar por este tipo de terrenos, donde no cesan los grandes desniveles, escalones rocosos y zonas de gran caída. A pesar de esto, se avanza cómodamente, teniendo como mayor dificultad el desnivel que vamos salvando.


Las Traviesas de Congosto son muy espectaculares también, y el paisaje que nos ofrece la zona es realmente bonito. Seguimos avanzando y llegamos a las inmediaciones del Argayo Congosto. Toda esta parte rodea la Torre Jermoso, en cuya ladera se encuentra el Refugio Diego Mella, nuestro principal objetivo. Estamos disfrutando muchísimo!



Completada la senda, llegamos al Argayo Congosto, última parte de la ruta, antes de llegar a Collado Jermoso. El Argayo Congosto es impresionante! Una canal más encajonada y escarpada, de continuas pequeñas y fáciles trepadas, que nos dejará directamente en las cercanías del refugio. En el Argayo Congosto agradecemos la sombra que las grandes paredes laterales nos ofrece.


Siguiendo las marcas blancas y amarillas, sin pérdida ninguna, pues no hay otro sitio por donde subir, vamos completando el Argayo Congosto. Desde el principio, continuas trepadas, todas pequeñas y sin dificultad. Cuidado, trepadas sin dificultad para la gente habituada, claro está. Abstenerse gente no acostumbrada a este tipo de terrenos.

La parte baja del Argayo Congosto es la que mayor número de trepadas ofrece. Según avanzamos, la cosa va suavizando... En media hora, tras fuerte y exigente subida, vemos muy cerca el Refugio Diego Mella. Ya casi estamos en Collado Jermoso! Es impresionante verlo después de estar varias horas subiendo y completando un desnivel bastante importante. Varios zig-zag por la pindia zona y llegamos a Collado Jermoso! Un bonito refugio, muy cuidado y administrado por los guardas! Un saludo a Pablo, a Aitor y al resto de currantes que trabajan 24 horas al día para ofrecer lo mejor y la mayor comodidad posible en un lugar de complicado acceso.



Es mediodía y nos sentamos en la mejor mesa de madera en la que se puede comer. Formalizamos la reserva, nos ponemos cómodos y una cerveza bien fresquita. Sin duda, algo complicado de olvidar! Las vistas son sublimes, el lugar es mágico y, si miras hacia arriba, la Torre de la Palanca y la Torre del Llambrión parece que te observan... A ambos lados del refugio, la Torre de Llaz y la Torre Jermoso dan vida al Collado Jermoso. Espectacular!

Todo montañero debe completar esta ruta, al menos, una vez en la vida. Es una ruta exigente, complicada por el desnivel a salvar en tan pocos kilómetros, dura..., pero preciosa, muy completa, con unas vistas excepcionales y en un entorno único en el mundo. Una senda tallada en la roca que aparece como de la nada, un hayedo precioso, vegas, canales y senderos, un argayo para disfrutar de la montaña y un esfuerzo perfectamente recompensado. Los Picos de Europa nunca defraudan, y una de las mejores pruebas es esta ascensión al Refugio Diego Mella y al Collado Jermoso desde Cordiñanes de Valdeón. Arriba, todo se olvida, el ambiente es excepcional, el refugio es perfecto para disfrutar a lo grande del lugar. Collado Jermoso ofrece uno de los mejores atardeceres que se pueden observar, viendo como el sol se esconde tras Peña Santa. Mires para donde mires, disfrutarás!

Picos de Europa - Refugio Diego Mella - Collado Jermoso - Torre de Llaz (2.143 m.) - Torre Jermoso (2.113 m.)

Si estás de paso por Collado Jermoso, una de las opciones que puedes completar en poco tiempo, e incluso ideales para ver el famoso atardecer, es ascender a las dos montañas que dan nombre al lugar, la Torre de Llaz (2.143 m.) y la Torre Jermoso (2.113 m.).

Salimos del Refugio Diego Mella, rumbo hacia el Collado Jermoso, a pocos metros de ligera ascensión. Hay múltiples sendas para llegar aquí, pues está muy cerca y la gran cantidad de visitantes hacen de esta zona un lugar de mucho paso.


Tras varios metros, llegamos al Collado Jermoso, donde las vistas hacia el Macizo del Cornión son excepcionales. Desde el collado, si miramos hacia el Valle de Valdeón y hacia el macizo occidental de Picos de Europa, a nuestra derecha tendremos la Torre de Llaz y a nuestra izquierda la Torre Jermoso. Primero visitaremos la Torre de Llaz y, finalmente, la Torre Jermoso.


El acceso es la Torre de Llaz es muy evidente y no tiene ninguna pérdida. Bordeamos a lo largo de una senda bien definida hasta llegar a la base de la Torre de Llaz. Aquí, mucho cuidado, pues hay un par de pasos donde debes poner el pie en la estrecha senda.



Superados ambos pasos, sin complicaciones aunque con cuidado, llegamos a los primeros metros rocosos de la montaña. El ascenso es muy evidente y tan sólo debemos continuar por la roca, buscando el mejor paso. En la primera parte de la ascensión debemos superar una pequeña trepada, sin complicaciones, con buena roca y buenos agarres. Ponemos las manos, cuatro pasitos y de pie. El resto de la ascensión, muy cómoda.


Tras pocos minutos, llegamos a la Torre de Llaz (2.143 m.), un balcón perfecto con similares vistas que en el Collado Jermoso, pues se encuentran a poca distancia. Mención especial al bonito buzón de cumbre que hay!



Regresamos a la senda por la misma vía de ascenso, primero cómodamente y luego destrepando el paso que superamos a la ida, sin complicaciones. Conectando con la senda, precaución con las dos zonas expuestas, pero sin dificultad, y rumbo hacia el Collado Jermoso.

Toca visitar la segunda, la Torre Jermoso. Tras superar el collado, comenzamos el breve ascenso, que no tiene complicaciones y es más que evidente.



En pocos minutos, por zona bien pisada, llegamos a la Torre Jermoso (2.113 m.), otro perfecto balcón para presenciar un lugar mágico! A las vistas de la Torre de Llaz se nos une una panorámica excepcional de la Torre del Friero.



Finalmente, desandamos hasta el Collado Jermoso y descendemos ligeramente hasta el Refugio Diego Mella, donde damos por concluido este corto y precioso paseo.

Una pequeña ruta para completar la visita a Collado Jermoso. Vistas increíbles y accesos sin dificultades técnicas, a pesar de la precaución que hay que tener hacia la Torre de Llaz. Mención especial a la famosa puesta de sol, uno de los atractivos de la zona. Es espectacular ver cómo se esconde el sol tras Peña Santa. Tanto desde el Collado Jermoso como desde las dos montañas mencionadas (Torre de Llaz y Torre Jermoso), las vistas son espectaculares y el atardecer es mágico. Merece mucho la pena!

Picos de Europa - Refugio Diego Mella - Collado Jermoso - Las Colladinas - Horcada de Valcavao

Uno de los principales accesos a Collado Jermoso, y quizás el más utilizado por los montañeros, es el que llega a lo largo de las Colladinas, un sendero menos exigente que desde Cordiñanes de Valdeón, pero también muy bonito y perfectamente señalizado. Esta ruta es la que haremos para bajar de Collado Jermoso, a lo largo de las cinco colladinas mencionadas, el Sedo de la Padierna, la Vega de Liordes, el Sedo de Remoña y Remoña, hasta llegar a la Horcada de Valcavao, donde finalizaremos nuestra jornada.

Nos encontramos en el Refugio Diego Mella, donde hemos pasado la noche y uno de los mejores fines de semana en Picos de Europa. Desde aquí, muy cerca de Collado Jermoso, iniciaremos nuestra jornada de hoy, espectacular, de grandes vistas y de preciosos senderos.



Comenzamos rodeando el Argayo Congosto por su parte alta, por un sendero sin desnivel ni dificultad, hasta llegar al desvío hacia la Torre de la Palanca y la Torre del Llambrión, principales cumbres de la zona. A partir de aquí, comenzaría el ascenso que nos guiará hacia las cinco colladinas.




La primera colladina es la que mayor desnivel salva, ya que a partir de esta primera colladina, los descensos y ascensos a las siguientes son bastante cómodos y rápidos. Desde la primera colladina obtenemos unas vistas excepcionales, sobre todo de la zona de Collado Jermoso que recientemente abandonamos. Desde la segunda colladina, la de mayor altitud, veríamos por última vez el Refugio Diego Mella de Collado Jermoso (o por primera vez si elegimos esta vía de acceso, algo realmente gratificante). Las siguientes colladinas son más livianas y las completamos en pocos minutos, dando por concluida esta primera parte de la ruta.







En la última colladina, la quinta, obtenemos unas vistas perfectas de lo que sería el siguiente tramo de la ruta, rumbo hacia la Vega de Liordes. A partir de aquí, la ruta comienza a perder altura, siempre por un sendero de roca caliza y muy bien indicado. El día es caluroso y, de momento, no tenemos ni un sólo respiro con sombra...

Vamos descendiendo, poco a poco y sin dificultad, hasta llegar a las inmediaciones del Lago Cimero, que no vemos desde la senda. Por tanto, nos desviamos para ganar algo de altura y tener una buena panorámica del mismo. Visitado el Lago Cimero, regresamos a la senda oficial por el mismo camino.



Superada esta primera parte del descenso, llegamos al Sedo de la Padierna, una senda tallada en la roca y que nos dejará directamente en la Vega de Liordes. Las vistas desde aquí siguen siendo impresionantes! El camino es bastante cómodo de transitar, a pesar de la caída que mantenemos a nuestra derecha. Con la debida precaución, no hay ningún problema. La primera parte del Sedo de la Padierna avanza en ligero ascenso. En la última parte, en cambio, transita en ligero descenso, pero hacerlo aún más pronunciado en la última parte del sedo, por lo que extremamos las precauciones. Sin prisa, y tras un desvío que nos indicará el camino a seguir hacia Remoña, llegamos a la Vega de Liordes, dando por concluido el Sedo de la Padierna. Mención especial a Pablo, guarda del Refugio Diego Mella de Collado Jermoso, con quien nos cruzamos en este punto. Ascendía a los chicos de España Directo para hacer un reportaje sobre Collado Jermoso.




Lo de la Vega de Liordes es para echarse allí horas y horas... Un pradera hermosa, verde, rodeada de montañas de más de 2.000 metros de altura, enclavada en un lugar espectacular. Sin duda, era tiempo para tomar un respiro y comer. Los geniales Óscar y Rober logran equipar, con la ayuda de los bastones, toallas y alguna que otra piedra, una especie de tendido que nos proporcionaba la sombra justa para poder disfrutar de un rico almuerzo. El calor apretaba, y en Picos de Europa, sobre roca caliza, es aún más intenso. Sin duda, junto al airecillo de la Vega de Liordes, un momento de respiro!


Después de descansar debidamente, continuamos nuestra jornada. Quedaría continuar a lo largo del Collado de la Padierna, rodeando la Vega de Liordes por el oeste y sin perder demasiada altura. Si accedemos al Casetón de Liordes, luego debemos ascender los metros perdidos...


Superado el Collado de la Padierna, continuamos por senda rocosa y bien señalizada, sin grandes desniveles, hasta encontrar un desvío más, por donde giraremos hacia la derecha hacia Remoña. El calor aprieta nuevamente, por lo que es muy importante ir bien protegidos con crema solar, protección para la cabeza y abundante agua.


Seguimos el desvío e iniciamos la última subida de la jornada, rumbo hacia el pequeño collado que da acceso a la Canal de Pedavejo. En este punto, debemos decidir si continuar por la ruta marcada y oficial, por la Canal de Pedavejo, o por el Sedo Remoña. La Canal de Pedavejo es más fácil de transitar, aunque pedregosa, pero es el camino más largo. El Sedo de Remoña desciende más directamente, es más corto, pero algo más expuesto y técnico, debiendo superar un pequeño destrepe. Habituados a las dos jornadas que llevamos de trepadas y destrepes, elegimos descender por el Sedo de Remoña. Para nosotros, buena elección, pues acortamos bastante el camino y el tiempo de bajada y el descenso fue relativamente cómodo. Ojo, no es un sendero para todos los públicos y hay que destrepar una zona algo más vertical.


En el collado que da inicio a la Canal de Pedavejo, giramos hacia la derecha, por un pequeño sendero, bien visible. Este desvío no está señalizado, por lo que hay que estar atentos. Poco a poco, y tras un breve ascenso, llegamos a la parte más alta del Sedo de Remoña. Las vistas hacia el valle y hacia Remoña son espectaculares. La Montaña Palentina aparece y las montañas leonesas son protagonistas. Aquí comenzaría el fuerte descenso hacia Remoña. El sendero está claro y no tiene pérdida, ya que no existe ninguna otra forma de bajar. La primera parte del Sedo de Remoña es bastante cómoda, aunque vamos avanzando con cuidado. Ya casi al final, la zona más vertical, donde es necesario hacer un destrepe. Máxima precaución y se consigue! Continuamos por la senda hacia Remoña, ahora mucho más cómoda, y pronto finalizamos el Sedo de Remoña.





Completado el Sedo de Remoña, la ruta está casi hecha! Echamos la mirada atrás para observar la verticalidad del sedo. Desde abajo, parece imposible descender por ahí! Un poco más a lo largo de la senda bien definida y conectamos con la senda que viene de la Canal de Pedavejo. Estamos ya en Remoña. Aquí también encontramos el desvío que se dirige hacia Fuente De.



Sólo queda regresar al coche por la pista de Remoña, rumbo hacia la Horcada de Valcavao, donde dejamos el coche al iniciar nuestro fin de semana. La pista se ensancha y apenas tiene desnivel. Después de lo vivido, esta parte tampoco ofrece mayores atractivos, por lo que vamos completando la ruta de manera rápida hasta llegar a la Horcada de Valcavao, donde damos por concluida la jornada. Lo mejor, el Macizo del Cornión, que nos vuelve a saludar llegando al coche. Cabe destacar que, oficialmente y a día de hoy (Julio 2017), el tránsito de vehículos sólo está autorizado hasta la Horcada de Valcavao, a pesar de ver coches en Remoña.



Espectacular ruta por Picos de Europa para descender de la hermosa zona de Collado Jermoso. Una ruta perfectamente señalizada, muy completa y con grandes vistas hacia todas las montañas de alrededor. Los sedos son espectaculares y la Vega de Liordes es preciosa. Una de las rutas clásicas de Picos de Europa y obligada para todo buen montañero. Quizás, el acceso más frecuentado y cómodo hacia Collado Jermoso. Hermosa ruta!

Ruta de dos días a lo largo de los Picos de Europa y con la clásica visita al Refugio Diego Mella, enclavado en el Collado Jermoso, una de las zonas más espectaculares de Picos de Europa. El ascenso a la Torre de Llaz y a la Torre Jermoso, sumado al famoso atardecer sobre Peña Santa y el resto de cumbres del Macizo del Cornión, completan una travesía digna de realizar por todo buen montañero. El ascenso por Cordiñanes de Valdeón, sencillamente, es espectacular. La estancia en el Refugio Diego Mella de Collado Jermoso fue una experiencia única! Y el descenso, por las Colladinas hacia la Horcada de Valcavao, muy diferente, pero también espectacular. Eso sí, hay que estar en forma y habituados a este tipo de terrenos para disfrutar debidamente de la ruta. Dos jornadas de alta montaña y con una compañía sublime. Para recordar siempre y totalmente recomendable!

Tipo: Senderismo
Fecha: 15 de Julio de 2017
Duración: 1 día 8 h. 55 min.
Dificultad: Difícil
Distancia: 14,85 km.
Circular: No
Desnivel acumulado: 2.193 m. de subida y 1.265 m. de bajada
Altura mínima: 857 m.
Altura máxima: 2.198 m.

Wikiloc: http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=18696068


Salsaludos, abrazos y besines!

Rubén Álvarez