lunes, 19 de junio de 2017

Labaniego - Lago del Ratón


Para completar uno de esos fines de semana que a todo aventurero le encantaría disfrutar, el domingo nos íbamos a visitar el Lago del Ratón, muy cerca de Labaniego. Una ruta con muchas más dificultades de las esperadas, pero otra jornada para recordar.

Llegamos a Labaniego, un bonito pueblo berciano, muy cerca de la autopista A-6, por lo que su acceso es bastante cómodo. Dejaremos el coche en las inmediaciones de la antigua escuela, que es donde más sitio encontramos para aparcarlo. Por el pueblo encontramos la Fuente del Empredreao (sin agua), otra fuente más y un pequeño cartel indicador de la ruta, de madera y con las letras pintadas en azul. Este tipo de señales son las que veríamos a lo largo de toda la ruta.






La primera parte de la ruta transita a lo largo de una pista forestal muy ancha y que proseguimos siguiendo indicaciones de un primer desvío. La pista avanza en ligero ascenso, sin complicaciones. Vamos obteniendo buenas vistas del valle que forma el Río Noceda.



Continuamos siguiendo un par de desvíos más, el primero hacia la izquierda y el segundo hacia la derecha. Llegamos a una de las zonas más complicadas de la ruta, no por la dificultad del camino en sí, sino por la gran cantidad de vegetación que ha invadido la senda. Desde aquí, hago un llamamiento a todos esos lugareños o personas que se encargaron de crear y señalizar la ruta, o a aquellas personas que se encargan de mantener esta zona, pues en la actualidad (junio del 2017) es bastante complicado completar la ruta siguiendo el camino oficial.




Vamos avanzando a lo largo de esta senda, llena de espinos, ortigas, ramas, escobas, etc. Una vegetación que nos va haciendo el camino cada vez más complicado, pero que con la ayuda de las manos y con paciencia logramos ir superando, poco a poco.

El camino finaliza a la altura de una mina abandonada, donde la pista se abre. En teoría, el camino continúa haciendo un giro de 180 grados a la izquierda, justo antes de la boca de la mina. Sin embargo, nos resulta muy complicado encontrar el cartel o poste indicativo de la ruta. Tenemos la suerte de que íbamos con GPS, por lo que logramos encontrar dicho desvío, completamente tapado por la vegetación que seguía invadiendo la zona.



Este desvío parece completamente inaccesible. Pensamos detenidamente si merece la pena continuar, ya que el camino estaba siendo algo agotador. Hacía mucho calor y el comienzo de la senda tras el desvío no ofrecía nada de positivismo. Mirando el mapa y el GPS, vemos que queda poco tramo hasta llegar a una zona más abierta, por lo que decidimos intentar superar esta zona. Con mucha paciencia y, pasito a pasito, continuamos la incómoda senda.


Acertamos! Poco a poco, el camino se iba desepejando, hasta llegar a una nueva pista forestal, abierta y sin dificultades. Seguimos un par de desvíos más y llegamos a las inmediaciones del Lago del Ratón.



Aquí, podemos acceder al Lago del Ratón por el desvío indicado, cubierto de vegetación también, o por un pequeño desvío anterior, mucho más limpio. Ambos accesos nos dan una visión global de este pequeño lago, enclavado en una bonita zona natural. Varias fotos y un pequeño rato observando las libélulas que sobrevuelan el lago y las ranas que habitan aquí.





Desandamos hasta el desvío indicado, tomando nuevamente la pista forestal, y continuamos. Tiempo para comer algo y descansar de este primer tramo agotador, más mentalmente que físicamente. Eso sí, a la sombra!

A partir de aquí, el camino de regreso a Labaniego se iba a convertir en un sinfín de desvíos, todos señalizados, transitando siempre por pistas y sendas claras y sin dificultad.

La primera parte del camino de vuelta transcurre en ascenso, superando numerosos desvíos, hasta llegar a la Mina La Pequeña, por la que vamos subiendo. Estamos en la parte más alta de la ruta, por lo que tan sólo quedaría descender hasta llegar a Labaniego.










Continuamos nuestra ruta siguiendo varios desvíos más y llegamos a un bonito y jóven robledal. A nuestro juicio, quitando el Lago del Ratón, esta iba a ser la parte más bonita de la jornada. También sería la más cómoda de continuar, pues las sombras se iban alternando con las zonas más soleadas.








Finalizado el robledal, seguimos a lo largo de dos desvíos más, hasta llegar a la abandonada Mina Odonel. Mención especial a la boca de esta mina, aún abierta y accesible, y por la que sale un frío airecillo que agradecemos.




Continuamos a lo largo de la cómoda pista y se nos abren bonitas vistas de la comarca de El Bierzo. Seguimos varios desvíos más... Y ya van unos pocos!




Finalizando la ruta, nos desviamos para visitar la iglesia de Labaniego, en la parte alta del pueblo. Tan sólo queda descender unos metros más y llegar al punto de inicio de la ruta, donde finalizaremos la jornada.



Una ruta que podría ser muy agradable, cómoda y rápida de completar. El Lago del Ratón es muy bonito y está enclavado en un paraje precioso. Sin embargo, la ruta oficial señalizada tiene un par de tramos realmente complicados por la extensa vegetación que ha invadido el camino. Con paciencia se supera, pero a poco que crezca un poco más la vegetación, podría ser imposible acceder por ahí. Cabe destacar que hay numerosas pistas y accesos al lago, por lo que podría ser un mal menor. Aún así, una jornada que no olvidaremos. Lo pasamos bien y disfrutamos de la mañana, a pesar de la gran cantidad de arañazos que nos llevamos en piernas y brazos.

Tipo: Senderismo
Fecha: 11 de Junio de 2017
Duración: 3 h. 40 min.
Dificultad: Moderado
Distancia: 9,12 km.
Circular: Sí
Desnivel acumulado: 244 m.
Altura mínima: 785 m.
Altura máxima: 954 m.

Wikiloc: http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=18189889


Salsaludos, abrazos y besines!

Rubén Álvarez